Tres de cada cuatro drogodependientes padecen patología dual


La relación entre el consumo de drogas y los trastornos psiquiátricos es muy estrecha. El 72% de los drogodependientes sufren “patología dual”. Esta enfermedad consiste en la existencia en una misma persona de una adicción al alcohol u otras drogas como el cannabis o cocaína, y un trastorno psicopatológico como la esquizofrenia o psicosis. Estas afirmaciones fueron realizadas por el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), el doctor Nestor Szerman, en la conferencia “La patología dual: un problema de nuestro tiempo. ¿Por qué de ahora, y no antes?” del XX Curso de Actualización en Psiquiatría que se ha celebrado durante estos días en Vitoria.La sustancia más consumida en este tipo de paciente es el alcohol, seguido de la marihuana y la cocaína. Los medicamentos que requieren receta médica, como los tranquilizantes y las píldoras para dormir también están incluidos.La adicción a drogas es consecuencia de enfermedades mentales manifiestas o vulnerabilidades previas del individuo que hacen que se puedan desencadenar enfermedades mentales que quizás no se hubieran manifestado. Las adicciones incluyen no solo las sustancias (drogas), sino también el juego patológico, que es una adicción sobre-representada en enfermedades como el trastorno bipolar o la esquizofrenia.La llamada “patología dual” es un importante problema sanitario y social porque su reconocimiento y manejo es difícil para los servicios de salud mental y de drogodependencias. En este sentido, el destacado psiquiatra manifestó que el concepto de patología dual “describe una realidad clínica que ha sido negada durante muchos años” porque se podía entender que “las dos manifestaciones mentales podían dar problemas de solapamientos de diagnósticos al estar implicados múltiples factores”.Así, durante su ponencia, el Dr. Szerman indicó que “como cualquier otro diagnóstico en psiquiatría, el de esta enfermedad es clínico. Se debe pensar en la patología dual en cualquier sujeto que demanda atención por una conducta adictiva y viceversa”.En esta línea, el experto señaló que la patología dual “no es un problema de un tiempo dado”, aunque, según subrayó, “hay circunstancias que aumentan el sufrimiento y el estrés, como la actual crisis económica que podría poner en marcha enfermedades que en circunstancias mas estables no se desencadenarían”.“También la mayor disponibilidad y permisividad de sustancias ponen en mayor contacto a sujetos vulnerables, que pueden de esta forma desencadenar una patología dual”, precisó.

Respecto a las investigaciones que se están llevando sobre esta enfermedad, el experto afirmó que las líneas de investigación “ponen el énfasis sobre el efecto de las sustancias sobre el cerebro creando la certeza de que la patología dual es causada por el efecto de estas sustancias, cuando se conoce que estas drogas no son adictivas en la mayoría de los sujetos”.De esta forma, el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) precisó que “aunque hay evidencias que algunas sustancias producen estos efectos neurodegenerativos lo que llamamos específicamente patología dual pertenece probablemente a los trastornos del neurodesarrollo”.

Mujeres con VIH: doble discriminación al enfrentarse a un puesto de trabajo


El hecho de ser mujer aún hoy en día es discriminatorio a la hora de conseguir un trabajo, si a eso se le suma tener VIH/sida, la posibilidad de incorporarse al mercado laboral es más complicado, tal y como señalan desde Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida), con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que se celebra este jueves.
Actualmente es complicado saber exactamente el número de mujeres discriminadas por el VIH, ya que, como explica a Europa Press la gerente de SEISIDA, la psicóloga Mª José Fuster, por lo general "ocultan su situación", en gran medida por el miedo a la reacción de los demás.
"La situación de la mujer es desfavorable en general en el ámbito laboral, en el ámbito del VIH la situación se hace más grave porque la mujer tiene una vulnerabilidad mayor a nivel psicosocial porque tiene más dependencia económica, cargas familiares, cargas que ya existen en la mujer sin VIH, y que la hace más vulnerable", añade.
En el ámbito laboral más del 24 por ciento de los pacientes con VIH afirma haber sufrido discriminación, hasta un 35 por ciento ha abandonado en alguna ocasión el trabajo y hasta un 28 por ciento ha decidido no buscar trabajo o no presentarse a una promoción laboral por la enfermedad
"El problema de las personas con VIH no es tanto la discriminación por parte de terceras personas sino que el enfermo se anticipa a esa discriminación para evitar situaciones incomodas", explica. En esta línea, estudios llevados a cabo por esta experta, muestran que el 80 por ciento de las personas entrevistadas con VIH no lo habían comunicado en su trabajo, del resto, al menos un 10 por ciento afirmaba algún tipo de discriminación.
En el caso concreto de las mujeres, Fuster advierte de que el "grado de evitación es mayor que en los hombres" y, especialmente, en lo que se refiere al mundo laboral, en gran parte porque "padecen más ansiedad, depresión, mayores sentimientos negativos que los hombres, además de las situaciones de evitación; y se sienten asiladas, sin red social de amigos, y absolutamente ocultas tras con su condición de VIH".

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer


En reconocimiento de su papel fundamental y su contribución, el lema de este año del Día Internacional de la Mujer 2012 es Habilitar a la mujer campesina-Acabar con el hambre y la pobreza. Las mujeres rurales representan un papel fundamental en las economías tanto de los países en desarrollo como de los desarrollados, pues contribuyen al progreso agrícola, mejoran la seguridad alimentaria y ayudan a reducir los niveles de pobreza en sus comunidades.
Estas mujeres constituyen el 43% de la mano de obra en el campo, cifra que llega a ser del 70% en algunos lugares.
La desigualdad entre los géneros y el acceso limitado al crédito, la salud y la educación son las principales dificultades que afrontan las mujeres rurales. Se calcula, por ejemplo, que el 60% de las personas con hambre crónica son mujeres y niñas. La crisis alimentaria y la económica, junto con el cambio climático, no hacen más que agravar la situación.
Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que si las mujeres tuvieran un acceso equitativo a los fertilizantes, las semillas y las herramientas, la cantidad de personas hambrientas en el mundo se reduciría entre 100 y 150 millones.